El « baúl
con malicias » se
puede adaptar a muchos lugares y públicos. El espectáculo
pone en juego marionetas y títeres de todos tipos y de
tamaños diferentes. Los muñecos salen de su baúl, se mezclan
con los espectadores, hablan con ellos. Se acercan, se
les puede tocar y hasta moverlos.
Pensado como un
enlace de números sencillos, el « baúl con malicias » permite
la improvisación, y asegura lo imprevisto.
Es un espectáculo de proximidad, un delirio cómico de complicidad que permite
descubrir el arte del titiritero bajo su aspecto más vivo, como un juego al cual
el público está invitado.
Sin el apoyo de ninguna
publicidad, el « baúl con malicias » gira continuamente
desde su creación en 1995
La versión bilingüe francés-castellano fue creada en Puerto de la Cruz, Tenerife,
durante el Festival Internacional de Títeres Teatrapo, los días 26 y 27 de octubre
2002.